¡Bonjour!
Soy Robert Doisneau, fotógrafo francés, desde hace años desarrollo mi
profesión, jamás había tenido mi merecido golpe de suerte, hasta que un día
sucedió…
Era
una mañana fría en Paris, me levante muy temprano, sin ánimos de salir. Sin
embargo, “algo” invadió mi ser, no podría explicar esa sensación única, pero
sabia que ese día iba a lograr mi objetivo.
Corría
el año 1950, y yo buscaba material para cumplir con un encargo de la revista
estadounidense America´s Life, ellos estaban interesados en los enamorados de
París, nada más irrelevante para mí. Aun recuerdo cuanto me costo dar con la
foto, me sentía negado a congelar el amor en un instante, no sería jamás real,
quizá quien mirase la foto no sentiría emoción, porque yo tampoco la sentía, y
así perdería todo sentido mi trabajo. Me preguntaba ¿Cómo retratar un beso de
enamorados, que tuviesen un sentir con la suficiente luz, como para iluminar a
los demás e invadirlos de ternura?
Pensaba,
sin parar, y no dejaba de buscar en parques y bares, necesitaba “ESA” pareja que
me sin hablarme, me hablará. Hasta que los vi
-Eureka - Eran ellos, no podría
equivocarme, supe que se llamaban Françoise Bornet y Jacques Carteaud, eran
estudiantes.
Los seguí
con mi cámara, ellos caminaban de la mano, reían y charlaban, hasta que se
detuvieron frente al ayuntamiento de París y llego el momento indicado.
Dispare
mi flash cuando ellos se besaron, la gente no se detuvo a mirar ese acto de
amor, pero mis ojos vieron, en la muchedumbre la importancia de interrumpir la
rutina para amar.
Apresurado
revelé mi negativo y supe que debía titularla “ El beso del Hôtel de Ville”. Mi trabajo recorría toda Francia y Estados
Unidos con gran éxito, y me abriría las puertas en el extranjero.
Todos
pudieron comprender lo que yo vi en un beso, que simbolizó una multitud de
cosas, como el libertad se sentimientos, el poder del amor y París, mi ciudad,
categorizada como “La ciudad romántica”. Que mas puedo decir que ¡Merci amour!
*Historia literaria. No es real, basada en la imagen
