"Pido licencia del humor que siempre tengo". El fragmento de una canción de intoxicados, forma parte de la cita ideal, para comenzar a contar que significa “levantarse de mal humor”.
El día arranca temprano, suena la alarma del celular y me despierta de un hermoso sueño, que solo recordé en mis primeros cinto minutos de lucidez, pero se que era muy bueno.
Seguidamente, y teniendo en cuenta que “el desayuno es primordial para activar nuestro cerebro”, me dispongo a tomar un rico chocolate caliente, pero parece que el microondas todavía no controla su temperatura, busco unas masitas de agua y estoy lista para tomar : ¿chocolatada con masitas de agua? y si, soy consiente, no es el desayuno mas innovador y nutricional, pero de cierta forma, logró despertar mis neuronas.
Seguidamente, y teniendo en cuenta que “el desayuno es primordial para activar nuestro cerebro”, me dispongo a tomar un rico chocolate caliente, pero parece que el microondas todavía no controla su temperatura, busco unas masitas de agua y estoy lista para tomar : ¿chocolatada con masitas de agua? y si, soy consiente, no es el desayuno mas innovador y nutricional, pero de cierta forma, logró despertar mis neuronas.
La mañana no termina, me peino rápido y el tiempo es tirano, la hora parece ir a una velocidad luz, pero la reja… la puerta de rejas no me deja salir, un problema, la llave se traba, no abre, mis nervios, la hora, los minutos, entonces, llamado de emergencia a mis padres. ¡Solucionado!
El colectivo llega a tiempo, consigo un buen lugar, la tranquilidad del viaje parece calmar las aguas.
Pero en una ciudad la calma dura muy copo, las personas están apuradas, ya sea porque realmente están llegando tarde a donde sea que vayan, o por la inercia de la caótica rutina. Y claro, empece a correr, mi reloj marcaba la hora incorrecta para mi tranquilidad, era tarde, muy tarde.
Sin embargo, llegue a tiempo ¡maravilloso!. Mis compañeros hacen comentarios graciosos, mientras esperamos la llegada de la profesora, armamos grupos, leemos el trabajo práctico, y comienza la acción.
Algunos compañeros hacen criticas muy poco constructivas y mi carácter defensor no deja que nadie pase por arriba del trabajo realizado.
Una discusión con argumentos, que vienen y van … La hora se termina, y la mediadora pone punto final.
Una discusión con argumentos, que vienen y van … La hora se termina, y la mediadora pone punto final.
Retorno a casa, intervalo para poder descansar y continuar.
Un vendedor ambulante, disfrazado de payaso,sube al colectivo, bromea con darle un beso a todo aquel que no lo salude, ante la duda de que lo pueda intentar, soy la única que le dice “hola” y sin mas preámbulos, el simpático humorista me da una birome, muy común, un cilindro muy delgado, con una lupa como tapa, y un “osito” pendiendo de la misma.
El payaso dice que "eso" cuesta dos pesos, y que para colmo es un oferta, quizá en otra oportunidad hubiese adquirido “la oferta”, pero no tenia dos pesos, ni ganas de comprar nada.
Un vendedor ambulante, disfrazado de payaso,sube al colectivo, bromea con darle un beso a todo aquel que no lo salude, ante la duda de que lo pueda intentar, soy la única que le dice “hola” y sin mas preámbulos, el simpático humorista me da una birome, muy común, un cilindro muy delgado, con una lupa como tapa, y un “osito” pendiendo de la misma.
El payaso dice que "eso" cuesta dos pesos, y que para colmo es un oferta, quizá en otra oportunidad hubiese adquirido “la oferta”, pero no tenia dos pesos, ni ganas de comprar nada.
Llego a casa, ¡era hora! unos ricos mates, me estaban esperando, pero antes estaba Rocco, mi perro, como estuvo lloviendo toda la mañana, el estuvo jugando en cuanto charco encontró, y no tuvo mejor idea que dejar su marca, digo saludo,en mi delicada blusa blanca.- ¡NO!- pero el daño estaba hecho, la remera pasa al lavarropas.
En la televisión un programa de chimentos muestra personas gritando y muy alteradas, pero mis mates y mi notebook me ayudan a relajarme.
Aún, el día no termino, y todavía puede mejorar, por eso cuando las cosas se crucen, las ideas se crucen y hasta el día parezca cruzado, no desesperes, respira hondo, contá hasta mil, si podes cerrá los ojos por dos segundos y pensá que mas allá de las complicaciones que pueda tener la jornada, es un nuevo momento para ser feliz, para aprender, para entender y para disfrutar. Y si ténes un día de malhumor, está muy permitido, no somos perfectos, pero que sea solo un día, tu vida merece más sonrisas que caras largas. Seamos felices.
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